"Sorteando" nuestros derechos : TERRA CASTELLAE

martes, 10 de abril de 2007

"Sorteando" nuestros derechos

Sí, es algo increíble, algo nunca visto, algo sorprendente y maravilloso. La diosa "ramera" de la fortuna se vende al mejor postor. Tal vez tengan un pacto con el diablo o ¿será que hacen trampas y tienen cargados los dados?

La suerte también sonríe con un piso protegido a los hijos de un concejal del PP de Valladolid

Ya son diez los familiares de altos cargos ‘populares’ adjudicatarios de pisos VPO en la capital castellano-leonesa

Familiares de altos cargos del PP siguen teniendo suerte en la adjudicación de pisos de protección oficial en Valladolid. El último caso en salir a la luz es el de los hijos de un concejal del equipo de Gobierno (...)


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Seguramente Castilla no es la única en sufrir esto pero tan sólo hace unos meses y en la misma ciudad de Valladolid se destapó un escándalo similar con familiares del alcalde de Valladolid y de un consejero de la Junta de Castilla y León. Curiosamente en esa ocasión el agraciado no residía en la ciudad, condición indispensable para recibir un piso de protección oficial, y acababa de adquirir una vivienda en Canarias. Lamentablemente aunque tengamos derecho a una vivienda digna (Título I, Capítulo tercero, Artículo 47 de la Constitución), esta, no es un bien común y parece tender a acumularse siempre en las mismas manos.

Los pueblos en la Castilla rural se quedan vacíos mientras que las viviendas de las urbes no pueden ser habitadas por el excesivo precio de las mismas. ¿Injusticia social? yo creo que sí, más cuando nos encontramos con esas personas, niños de papa o no, que gracias a sus contactos obtienen pisos como churros.

Nuestra tierra no es la más rica pero tenemos a castellanos honestos como el pocero de Fuenlabrada, que dan la nota precisamente por no robar a sus vecinos. Y si el puede ¿porqué el resto no? Que dejen de tomarnos el pelo y de jugar con nosotros. Todos tenemos derecho a una vivienda digna. Y si los precios no cambian, esperemos que la diosa de la fortuna se acuerde de nosotros alguna vez.