Villalar: también en Castilla-La Nueva, también en Castilla-La Mancha : TERRA CASTELLAE

miércoles, 23 de abril de 2008

Villalar: también en Castilla-La Nueva, también en Castilla-La Mancha

Un deseo:
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Que, aunque convertido de forma antinatural en "día la autonomía de Castilla y León" este día siga simbolizando al pueblo castellano más allá de las fronteras y demarcaciones artificiales con las que se le divide y debilita.
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Y una reflexión:

Hoy es día de recordar que en Villalar cayeron castellanos sin distinción, castellanos de León, castellanos de Valladolid, castellanos de Burgos, castellanos de Toledo, de Cuenca y de otros rincones de Castilla La Nueva hoy, por mala ventura llamada Castilla-La Mancha, nombre de laboratorio nacido de la voluntad de dividir a los castellanos en demarcaciones antinaturales y contrarias a su historia y a su cultura.
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¿Día de Castilla y León? ¿A cuenta de que? Toledo fue el primer y último bastión de una comunidad cuyo organización remeda hoy con el nombre el gobierno de Castilla-La Mancha "Junta de Comunidades", aunque ni ellos mismos lo saben, ignorantes y despectivos como son hacia todo lo que signifique tener algo propio y diferente de esa cutre España de pandereta que nos quieren vender, propia de su mentalidad obtusa y no de la realidad de un estado moderno.
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Lo suyo son los toros, los viajes para comprar el voto de ancianos, dejar que la juventud rural se arrastre y ahoge sus pobres perspectivas en alcohol y drogas de diseño los sábados en cualquier discoteca comarcal. Lo suyo es dejar que las aldeas se pudran, comportarse como caciques provinciales barriendo para casa, enfrentando a Albacete con Toledo, a Toledo con Ciudad-Real, convirtiendo a Cuenca en un anexo serrano con casas colgadas y olvidando que Guadalajara (y en nespecial su Tierra de Molina) existe y es parte de su autoproclamada "región" que no es más que el corralito de los caciques, periferia de Madrid, periferia de Valencia, y que no lo es también de Murcia gracias a la pujanza de Albacete, y aún así no del todo.
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Por ello, por encima de las manipulaciones de quienes se han acostumbrado a chupar del bote. De quienes permitieron que los bosques de Guadalajara ardieran por no dar permiso a los bomberos de Castilla y León ¡oh, cielos, bomberos extranjeros...!. Por el mero hecho de que estos necesitasen permiso alguno. Por encima de quienes construyen una autonomía sin pasado hundida en el culo de las estadísticas económicas peninsulares. Por encima de quienes hacen una televisión ramplona con películas lamentables de hace 40 años. Por encima de quienes solo creen en sí mismos y en sus intereses y hablan de Castilla-La Mancha porque esta les llena el bolsillo y les garantiza el estatus.
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Por encima de todo ello, hoy, 23 de abril hay que recordar, que hay opciones, que hay futuro, y que hay proyectos para levantar una Castilla fuerte y con la participación de todos los castellanos, desde La Mancha a Cantabria, como en su día lo intentaron aquellos cuya derrota hoy conmemoramos.
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Pero no hay derrota; en el fondo no fueron derrotados. la peor derrota es no intentarlo; no tener grandeza para soñarlo siquiera.
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Quienes la tuvieron, si lucharon con honor, con honor cayeron. Y si perdieron la vida en busca de un sueño, nadie podrá decir que la desperdiciaron.
Gumer

12 comentarios:

manzacosas dijo...

Hola. En líneas generales estoy bastante de acuerdo. Quisiera indicar únicamente que Burgos se mantuvo leal al monarca imperante entonces, y que no se trataba más que de una guerra económica. Allí no había ideal alguno ni afán de libertades, o sea nada. Es absurdo que se haya tomado tal evento como símbolo de Castilla. Un saludo

Francisco O. Campillo dijo...

En este 23 de abril, un abrazo para quienes construís TERRA CASTELLAE

Leka Diaz de Vivar dijo...

Manzacosas, la economía todo lo baña, lo cual no quiere decir que no hubiese nada mas...vaya que si lo había¡¡, sino personas de la acomodada burguesía, como la mayoría de los líderes comuneros, nunca se hubiesen arriesgado a perder sus privilegiadas posiciones.

Era sobre todo una cuestión de soberanía, de que le rey estaba para velar por los intereses de Castilla porque los castellanos así se lo concedían, NO DIOS.

De ahí que las cortes castellanss tuviesen mucha mas fuerza que la mayoría de cortes(feudales ellas) del resto de Europa.

No era solo cuestión de economía, sobre todo era cuestión de autonomia y soberanía.

Un saludo y viva Castilla¡¡

gumerfers dijo...

Burgos cambió sus lealtades sobre la marcha. En Burgos hubo comuneros, su postura prevaleció al principio pero perdió peso despues.

Hay muchas facetas de la revuelta. Como tal tienen implicaciones y "lugares comunes" con otras revueltas del antiguo régimen, por otro tienen aspectos que se han considerado avazados a su tiempo. Aunque en mi opinión esos aspectos "avanzados" relativos a ideales de justicia social están también presentes en otras revueltas medievales y modernas.

No existe un "comunero", para definir la ideología comunera hay que buscar entre los diversos estamentos implicados, y en ellos hay una diversidad de intereses y de motivaciones palpable del mismo modo que no se puede determinar facilmente una linea homogenea, pues la ideología va evolucionando al ritmo de los acontecimientos.

Pero ideales hay, lo que sucede es que cada estamento implicado los interpreta según su interés. Algo constate en muchas otras revuelta medievales y modernas.

Zorro de Segovia dijo...

efectivamente manzacosas, una guerra económica, guerra de castellanos que veían peligrar sus privilegios y sus fueros por culpa de un rey extranjero. En Villalar terminó Carlos I con los fueros de Castilla, su hijo Felipe terminó años después con los de Aragón y finalmente, el primer Borbón, Felipe V destrozó la autonomía legal de Cataluña. No me extraña que algunos abominen la idea de España, idea que tantos derechos regionales se llevó en su camino.

Hoy vivimos en un "status quo" distinto y lo aceptamos. Somos españoles, pero dejadnos recordar y conservar el orgullo de ser también castellanos.

Pedro Ojeda Escudero. dijo...

Veo con interés el debate. En el fondo oscila, como siempre, entre los que consideran a los comuneros como los defensores de unos privilegios que venían de la Edad Media frente al mundo moderno y los que ven en ellos un modelo de revolución liberal que se adelantó a la primera revolución moderna (la inglesa). Los historiadores no han resuelto el dilema porque hay documentos para avalar ambas ideas: defensa de privilegios y freno a la modernización; defensa de una nación -la castellana- con un sentido del común más acorde a sus dimensiones. En el fondo, las cosas son como queramos verlas: esa es la clave. Es decir, los comuneros dejaron de ser historia para pasar a la categoría de mito (lo que tiene mucho de bueno y mucho de malo).
En Castilla en 1521, lo que sí es cierto, es que cayó barrido el sentimiento castellano como entidad nacional propia. A partir de ahí, hacemos juego: para bien o para mal o para lo que la Historia nos depare.
Por hoy, es un buen emblema de la comunidad y de lo castellano, siendo cautelosos, por supuesto.
Feliz día de la Comunidad a todos.

Rober dijo...

En mi humilde opinión, coincido a grandes rasgos con el parecer de Pedro Ojeda. Por un lado, las bases jurídicas de las reclamaciones comuneras aludían a una disposición proveniente de Las siete partidas de Alfonso X. Y, por otro, era una reclamación que no provenía de los 'grandes' que no se pronunciaron sino al final, una vez licenciado el ejército de Carlos I. De hecho entre los condenados -concretamente entre los posteriormente indultados- sólo hay un noble, Pedro Girón. Buena prueba de la falta de 'grandes' en el partido comunero es la carencia absoluta de una estrategia militar eficaz y clara, que les costó caer en Villalar.
Lo que sí que parece es que la adhesión del 'elemento popular' no fue del gusto de los sublevados en un principio, que terminaron admitiéndola, asimilando o ayudando a canalizar el descontento de las clases humildes.
Por eso también a veces me parece excesivo que se piense en una revuelta 'popular'. La idea es romántica pero -sólo a mi juicio- no hace honor a la verdad.
Y que conste que eso no debería hacer que no fuese un buen símbolo de la identidad castellana, todo lo que une, bueno es.

Rui dijo...

Me alegro muchísimo tanto que leáis este blog como que comentéis en el. Interesantísimas las aportaciones realizadas. Gracias de verdad

Leka Diaz de Vivar dijo...

Bienvenido Rober, y muy de acuerdo contigo.

LA revuelta comunera comenzó siendo una rebelión de la clase media castellana, no hay mas que ver le origen y situaciñon de sus líderes.

La nobleza castellana al principio la vio con buenso ojos, siempre en su papel de contrapeso al poder real, pero en cuanto vió que se les sumaban otras capas mas bajas y revolucionarias(por así decirlo) la coa cambió....terminando por apoyar la monarca imperial, lo que ellos buscaban era que Carlos I aplastase la rebelión.....pero con su ayuda.

Y es que , generálmente, las grandes revueltas las protagonizó la clase media...hasta la aparición del socialismo, e incluso en esta doctrina lso mas activos generálmente eran miembros de la burguesía, los propios Marx, Lenein o Engels pertenecían a ella.

Así que estoy contigo de acuerdo en que no fuñe una revuelta popular romantica(tampoco lo fué la Revolución Francesa), peor teniendo en cuenta que pro aquella época la burguesía era la que solía encabezar y llevar a cabo las revueltas...podemos decir que el pueblo castellano(la nobleza eran cuatro gatos, e incluso la baja nobleza sí la apoyó) se rebeló contra la imposición de autoridad de Carlos I, acostumbrado a otro tipo de cortes y reinos.

Un saludo

manzacosas dijo...

Otra vez un saludo. Me alegra haber iniciado esta especie de concurrencia de ideas sobre algo que tivo una cierta trascendencia en nuestra historia, si bien, a mi modesto entender, no pasó de mer anécdota. Entiendo se trataba de la lucha de unos señores que tenían cirtos privilegios, en castillos y ciudades, contra el monarca que quiso quitárselos y lo consiguió. Pero el ttrasfondo de la lucha era aconómico, y comenzó por no querer pagar los señores impuestos al monarca. Pienso que todas las guerritas tienes ese trasfondo económico, y todos nos olvidamos de que el que siempre, siempre, acaba mal es el pueblo llano, pues termina o pagando impuestos a los señores o al monarca, pero siempre pagando y, además, yendo a la guerra, que es lo peor del caso. No creo que existiese un sentimiento castellano en ese asunto ni que debamos dar tanta importancia al tema de los comuneros.ç

En cualquier caso, también entiendo que se trata de una cuestión interesante que, por sí sola, merecería un tratmaiento específico en un blog al efecto. Lanzo la idea por si alguien se atreve... los comentarios que he leído son interesantes, profundos y conocedores de la situación.

Repito que un saludo a todos con afecto

Rober dijo...

Yo, personalmente, creo que se trata de una revuelta de la incipiente burguesía, o patriciado urbano, como quiera llamarse. Tiene sus antecedentes en la regencia de Cisneros, época convulsa económicamente, de sequías y constantes fluctuaciones de los precios. Si a esto le sumamos la presión fiscal que se derivó, primero de los sobornos de Carlos V para ser coronado Emperador y después por los servicios que obtuvo -también mediante soborno- para costear los gastos de su coronación...
Tenemos un reino menospreciado por un monarca que no hablaba ni una palabra de castellano, un aspirante al trono como el infante Fernando, criado en Castilla y apartado de la escena por ello...
El ascenso de los flamencos en todos los ordenes, incluido la Sede Primada, con todo su valor simbólico, hizo el resto.
Mientras, los nobles aguardaron pacientemente hasta que fue imprescindible su concurso. Sólo así se aseguraron obtener su parte del pastel en prebendas y mercedes.
El protagonismo del patriciado, en mi opinión, es fruto de la política seguida por Isabel y Fernando de erosión de los 'Grandes'. Es conocida su tendencia a promocionar en puestos relevantes a los hijos de estos pequeños patricios, que resultaron ser funcionarios leales y eficaces.
En mi opinión, la derrota comunera trae como consecuencia el triunfo de los 'Grandes' y, en consecuencia, marca el devenir de Castilla de forma pronunciada.
Los Comuneros ven la entronización de Carlos como un auténtico golpe de estado - por ello aluden a las partidas alfonsinas como recurso jurídico-, pero más que defender Castilla, realmente combaten para mantener el 'control' de los Grandes que mantuvieron los abuelos de Carlos V.
El pueblo se limita a abanderar la causa de Castilla por cuanto ven el reino gestionado por manos extranjeras que lo primero que han hecho ha sido cargarles con más impuestos. Es posible que el pueblo eche de menos el reinado de Isabel y Fernando, tan estable en lo político como en lo social, y casi siempre en lo económico.
Perdón, me ha quedado muy largo.

gumerfers dijo...

Respecto a la participación de la nobleza creo se produce dentro de unas pautas coincidentes con otras revueltas del antiguo régimen. En en origen existe una coincidencia de base entre los intereses de los distintos estamentos implicados, sin embargo, en la medida en que la revuelta radicaliza sus planteamientos hasta poner en peligro el orden social la nobleza de mayor rango y poder incrementa su desafección. Ante el temor de que la revuelta trastoque el orden social la nobleza bascula hacia los imperiales.

La pequeña nobleza, mucho más afín a los intereses populares, y a menudo afectada por parecidos problemas puede acabar decantándose de uno o de otro lado. Pero rara vez se arroja en brazos de los intereses populares y se muestra poco interesada en una revolución total (significativamente los rebeldes ofrecen la Corona a Juana la Loca)

Cuando las cosas pintan mal muchos de estos abandonan el barco, para los más comprometidos, los que no esperan mantener el estatus, ni salir indemnes de la ira imperial no les queda ya otra carta que jugársela a la carta del pueblo y la radicalidad ideológica que surge de esta situación es más coyuntural e impuesta por la situación que deseada.

Por supuesto que en ello se encontrarán posicionamientos "avanzados a su tiempo" pero no diferentes a los de otras revueltas, incluso anteriores.

Las Comunidades solo pueden ser entendidas como una pre-revolución francesa con criterios románticos o muy laxos. Tres siglos antes los cátaros eran también muy modernos...