Villalar: también en Castilla-La Nueva, también en Castilla-La Mancha
Hoy es día de recordar que en Villalar cayeron castellanos sin distinción, castellanos de León, castellanos de Valladolid, castellanos de Burgos, castellanos de Toledo, de Cuenca y de otros rincones de Castilla La Nueva hoy, por mala ventura llamada Castilla-La Mancha, nombre de laboratorio nacido de la voluntad de dividir a los castellanos en demarcaciones antinaturales y contrarias a su historia y a su cultura.
¿Día de Castilla y León? ¿A cuenta de que? Toledo fue el primer y último bastión de una comunidad cuyo organización remeda hoy con el nombre el gobierno de Castilla-La Mancha "Junta de Comunidades", aunque ni ellos mismos lo saben, ignorantes y despectivos como son hacia todo lo que signifique tener algo propio y diferente de esa cutre España de pandereta que nos quieren vender, propia de su mentalidad obtusa y no de la realidad de un estado moderno.
Lo suyo son los toros, los viajes para comprar el voto de ancianos, dejar que la juventud rural se arrastre y ahoge sus pobres perspectivas en alcohol y drogas de diseño los sábados en cualquier discoteca comarcal. Lo suyo es dejar que las aldeas se pudran, comportarse como caciques provinciales barriendo para casa, enfrentando a Albacete con Toledo, a Toledo con Ciudad-Real, convirtiendo a Cuenca en un anexo serrano con casas colgadas y olvidando que Guadalajara (y en nespecial su Tierra de Molina) existe y es parte de su autoproclamada "región" que no es más que el corralito de los caciques, periferia de Madrid, periferia de Valencia, y que no lo es también de Murcia gracias a la pujanza de Albacete, y aún así no del todo.
Por ello, por encima de las manipulaciones de quienes se han acostumbrado a chupar del bote. De quienes permitieron que los bosques de Guadalajara ardieran por no dar permiso a los bomberos de Castilla y León ¡oh, cielos, bomberos extranjeros...!. Por el mero hecho de que estos necesitasen permiso alguno. Por encima de quienes construyen una autonomía sin pasado hundida en el culo de las estadísticas económicas peninsulares. Por encima de quienes hacen una televisión ramplona con películas lamentables de hace 40 años. Por encima de quienes solo creen en sí mismos y en sus intereses y hablan de Castilla-La Mancha porque esta les llena el bolsillo y les garantiza el estatus.
Por encima de todo ello, hoy, 23 de abril hay que recordar, que hay opciones, que hay futuro, y que hay proyectos para levantar una Castilla fuerte y con la participación de todos los castellanos, desde La Mancha a Cantabria, como en su día lo intentaron aquellos cuya derrota hoy conmemoramos.
Pero no hay derrota; en el fondo no fueron derrotados. la peor derrota es no intentarlo; no tener grandeza para soñarlo siquiera.
Quienes la tuvieron, si lucharon con honor, con honor cayeron. Y si perdieron la vida en busca de un sueño, nadie podrá decir que la desperdiciaron.













