Arquitectura tradicional: el cuco o chozo : TERRA CASTELLAE

miércoles, 16 de abril de 2008

Arquitectura tradicional: el cuco o chozo



El "cuco" o "chozo" representa probablemente la construcción más peculiar y emblemática.

Se trata de construcciones de planta circular con alzado cónico o cilíndrico que se remata a modo de cono formando una falsa bóveda mediante la técnica de aproximación de hiladas. A menudo esta falsa bóveda había de reforzarse con tirantes de madera y se remataba con una losa o bien en los casos más espectaculares con una piedra tallada en forma cónica. Una vez más estas construcciones eran realizadas en piedra trabada con mortero y a menudo revestidas mediante un enfoscado del mismo mortero. En ocasiones puntuales las cubiertas se rebajaban resultando de ello remates hemisféricos, que en el noreste albaceteño representan casi una rareza

Existe una variante de estas construcciones, con planta cuadrada y remate piramidal/cónico.

Siguiendo la tónica general de variabilidad en las definiciones estas construcciones son denominadas cucos en la mayor parte de la provincia, si bien también son denominadas chozos y, de forma peculiar, “gallineros” en la localidad de Casas de Ves, por ser destinados a esta función en determinadas épocas del año.

Aunque algunos han querido ver una asociación entre estas construcciones y determinados momentos del ciclo productivo de la vid, parece que tal aseveración debe descartarse totalmente, estando determinado su uso más por las circunstancias técnicas (dificultad de desplazamiento, necesidad de hacer noche en el campo), que por la naturaleza del cultivo en sí, así estas construcciones se asocian indistintamente al cultivo de la vid como del cereal y la frecuencia con que se ocupan se relaciona directamente con las necesidades del ciclo productivo de cada cultivo y no con que la existencia de un determinado cultivo condicione la construcción de cucos. No puede entenderse por tanto que la afirmación frecuente de que “el cuco se usaba durante la vendimia” excluya otros usos en otros momentos del ciclo productivo de cualquier otro cultivo.

Tampoco son claras las razones por las cuales el agricultor apuesta por la construcción de una casilla o de un cuco. Probablemente y puesto que la diversidad de materiales empleados es menor, el cuco represente una solución más económica, pues puede hacerse con materiales al alcance de la mano, sin necesidad de emplear teja o cañizo; en contraprestación la casilla representa una complejidad técnica menor pues su construcción no hace necesaria la práctica requerida para dominar el juego de equilibrios que conlleva una aproximación de hiladas. Hay que contar entonces con otras razones tales como la costumbre o la propia existencia en la localidad de albañiles capacitados para la elaboración de cucos por lo que, en última instancia, una mejora del poder adquisitivo del agricultor lo haría decantarse hacia la construcción de casillas, que en muchos casos él mismo podría levantar con la ayuda de familiares o conocidos o con menor dificultad para el albañil.

GUMER