La procesión va por dentro : TERRA CASTELLAE

martes, 21 de agosto de 2007

La procesión va por dentro

En muchas ocasiones he escuchado de boca de algunos políticos e incluso de amigos y conocidos de Cataluña y País Vasco, que fueron los que peor lo pasaron tanto durante la Guerra Civil como durante la dictadura. En muchas ocasiones se olvidan que la Guerra Civil ocurrió para todos y en todas partes hubo muertos, de ambos bandos, la mayoría de las veces según donde les tocara. En todos los lugares hubo represión, cárcel y fusilamientos. A los de un bando se les construyó monumentos a los de otro se les cubrió de tierra y no se dejó marca alguna.

Por alguna razón en nuestra tierra castellana hubo pacto de silencio y un trato de mirar a otro lado. Pocos son los que quieren recordar los paseillos nocturnos, los camiones a medianoche que recorrían los pueblos llevandose a sus vecinos y los ecos de los disparos en los sotos cercanos. Pero aquí también pasó, se llevaron a padres, a madres y a hijos de toda Castilla, y ya no volvieron. Y se guardó silencio. Aquí la procesión ha ido por dentro.

Más de 30 cuerpos en una fosa en Lerma

La Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica (ARMH) inició ayer en Lerma (Burgos) la exhumación de una fosa de la Guerra Civil con los cadáveres de más de 30 fusilados. Los investigadores creen que entre ellos podrían estar el alcalde y el resto de la corporación municipal del Ayuntamiento de Aranda de Duero de 1936. La fosa se encuentra a pocos metros de otra excavada el año pasado en la que se hallaron los restos de 56 personas. Concluida la exhumación, los cuerpos serán trasladados al departamento de medicina forense de la Universidad del País Vasco para su identificación.


Noticia original aquí

7 comentarios:

Caelio dijo...

...y cómo algunos sectores del mundo político actual se sienten incómodos con recuperar la memoria.

Alatriste dijo...

Bien cierto es.

Algunos consideran que exhumar fosas comunes es remover en las viejas heridas del pasado.
Pero más que remover heridas lo que conseguimos es aproximarnos a la masacre civil que supuso realmente el conflicto. Y es que hasta hace pocos años en España parece que no habían existido los campos de concentración, y ahora sabemos que fueron numerosos.

Sobre este tema tenemos el libro "Cautivos" de Javier Rodrigo. Historiador y adelantado en estos temas. http://www.cihde.org/pdf/curriculum/rodrigo.pdf

Javier Plaza dijo...

Acabo de publicar un artículo sobre un libro nuevo que ha salido sobre la batalla de Guadalajara en la Guerra Civil ("Guadalajara 1937, testimonios de una batalla"), que incluye testimonios de los civiles que sufrieron en el frente. Este tipo de libros y estudios son los que hacen falta para que conozcamos aquella guerra desde una perspectiva histórica...pero claro, a algunos no les interesa que se conozcan las brutalidades que hicieron sus antecesores en el cargo, y las formas en las que se "legitimó" su poder.

El problema que tenemos en Castilla es el de siempre: hemos sido anulados hasta tal punto que ni siquiera nos quedan fuerzas para quejarnos.

Está claro que si la dictadura fue mala para lugares como Cataluña o Pais Vasco, peor fue para Castilla...que sencillamente desapareció del mapa.

Rui dijo...

Para algunos es mejor seguir amnésicos o ignorantes de lo que sucedió. Eso sí, hubo barbaridades por las dos partes. Pero tras varias decadas de dictadura, unos quedaron resarcidos y los otros quedaron callados.

Interesantes los libros que proponéis, tomaré buena nota.

cimujo dijo...

Totalmente de acuerdo contigo.
Recientemente escribí a modo de cuento, un pequeña historia que hablaba de algo como lo que tu cuentas, y que poco a poco va quedando relegado al olvido.
http://valmor.freehostia.com/2007/08/16/casa-rural/

Rui dijo...

Inquietante historia Cimujo, lo cierto es que de manera similar, la historia que relatas, sucedió por toda nuestra geografía.

Cientificoloco88 dijo...

Hace unos años, cerca del pueblo de mi padre se exhumaron los restos de una fosa común. Su existencia no era desconocida para casi nadie en el pueblo pero ese temor a "remover" el pasado es lo que hizo que hasta entonces no se hablara de ella.
Me da risa oir decir a ciertos politicos que es absurdo remover los trapos sucios de la guerra, que es mejor dejar las cosas como están. Como siempre, es mejor ver, oir y, en este caso, olvidar. Siempre he pensado que este pensamiento es el más comodo pero no el correcto, como en casi todas las cosas. Lo mejor sería de una vez por todas tratar de una forma igualitaria a los caidos en ambos bandos, sin que haya unos vencedores y unos vencidos porque, al fin y al cabo, tanto en la Guerra Civil como en cualquier otra guerra no hay ganadores porque todos han perdido algo: familiares, amigos o conocidos.