La procesión va por dentro
En muchas ocasiones he escuchado de boca de algunos políticos e incluso de amigos y conocidos de Cataluña y País Vasco, que fueron los que peor lo pasaron tanto durante la Guerra Civil como durante la dictadura. En muchas ocasiones se olvidan que la Guerra Civil ocurrió para todos y en todas partes hubo muertos, de ambos bandos, la mayoría de las veces según donde les tocara. En todos los lugares hubo represión, cárcel y fusilamientos. A los de un bando se les construyó monumentos a los de otro se les cubrió de tierra y no se dejó marca alguna.
Por alguna razón en nuestra tierra castellana hubo pacto de silencio y un trato de mirar a otro lado. Pocos son los que quieren recordar los paseillos nocturnos, los camiones a medianoche que recorrían los pueblos llevandose a sus vecinos y los ecos de los disparos en los sotos cercanos. Pero aquí también pasó, se llevaron a padres, a madres y a hijos de toda Castilla, y ya no volvieron. Y se guardó silencio. Aquí la procesión ha ido por dentro.
Más de 30 cuerpos en una fosa en LermaLa Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica (ARMH) inició ayer en Lerma (Burgos) la exhumación de una fosa de la Guerra Civil con los cadáveres de más de 30 fusilados. Los investigadores creen que entre ellos podrían estar el alcalde y el resto de la corporación municipal del Ayuntamiento de Aranda de Duero de 1936. La fosa se encuentra a pocos metros de otra excavada el año pasado en la que se hallaron los restos de 56 personas. Concluida la exhumación, los cuerpos serán trasladados al departamento de medicina forense de la Universidad del País Vasco para su identificación.
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