Leyendas castellanas: Las brujas de Ves (I) : TERRA CASTELLAE

lunes, 7 de abril de 2008

Leyendas castellanas: Las brujas de Ves (I)

El paso del tiempo va borrando de la memoria colectiva hechos y dichos que antaño fueron habitual motivo de corrillos y comentarios. En el mundo de internet, de la tecnología, de los medios de comunicación de alcance mundial se pierde la memoria oral y la tradición, que en tiempos ocuparon el lugar de la televisión.

Indudablemente el mundo actual nos aporta un grado de desarrollo y comodidad sin parangón en la historia. ¡Es tan dificil mirar hacia algún lado en la noche cerrada y no ver una luz! ¡Es tan complicado encontrar un lugar en el que no haya una huella visible de presencia humana!

Sin embargo no siempre fue así. Nuestros abuelos vivieron su juventud en un mundo más sencillo, en un mundo con menos luces, con menos rastros de presencia humana. Su mundo conocido, reducido por la lentitud de los medios de comunicación empleados (a menudo carro y mula por caminos polvorientos) dejaba aún un espacio a lo desconocido cerca de casa, a veces aún dentro de la propia vecindad.

Si ese fue el mundo de nuestros abuelos, no es difícil imaginar el de sus antepasados.

El viajero que se aleje de Albacete en dirección a Requena podrá desviarse pasando casi al pie de la imponente iglesia de la Natividad de Alborea y seguir por una carretera que serpentea entre campos y pinares. Tras descender un vallejo y ascenderlo de nuevo, el viajero atisbará un campanario y a poco que prosiga verá a su izquierda, al fondo de una calle, el Arco de San Antón. El viajero sabrá entonces que ha llegado a la villa de Casas de Ves, puerta del antaño llamado “Rincón de Ves” uno de los más antiguos alfoces castellanos de la actual provincia de Albacete.




Adentrándonos en el Rincón de Ves por carreteras paulatinamente más estrechas dejamos la llanura de La Manchuela para adentrarnos en un paisaje donde vallejos, y lomas cubiertas de carrascales preludian la llegada a una de las zonas más abruptas del profundo cañón en el que el Júcar se adentra a su paso por tierras albaceteñas. Asomada a ese cañón fluvial (aunque no excavado por el río, como se cree a menudo) llegamos a la antigua aldea de El Villar de Ves, heredera de la Villa de Ves, cuyo nombre adopta en la actualidad. Si baja por estrecha y peligrosa carretera, enclavada en las faldas de ese abrupta ceja, el viajero encontrará los fantasmales restos de lo que fue en tiempos Ves, histórica villa con triste declive final. Volviendo al llano el topónimo Ves apellida a municipios que en otros tiempos fueron aldeas de la arruinada villa; al SE de una de ellas, Balsa de Ves, se encuentra la aldea de La Pared, escenario junto con las localidades mencionadas, de lúgubres sucesos, o así al menos, se lo contaban de niños a los viejos de la zona, que imaginamos, atendían a la historia con la imaginación sobreexcitada y sobrecogidos de temor.

Continuará…

Las imágenes que acompañan a este artículo (vista de la Villa de Ves e Iglesia Parroquial de Balsa de Ves) han sido tomadas de http://www.dipualba.es/, web oficial de la Diputación Provincial de Albacete.


Gumer

1 comentario:

Pedro Ojeda Escudero. dijo...

No connocía esta historia ni esa zona. Me la apunto. Siempre interesante este blog.