Mostrando entradas con la etiqueta Asaja. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Asaja. Mostrar todas las entradas

viernes, 6 de julio de 2007

Los topillos invaden Castilla



La historia tiene tela. Y no es de fácil solución. Todo comenzó tras un invierno caluroso en el norte de Castilla, sobre todo en Tierra de Campos en la parte palentina. Este calor favoreció la reproducción de los topillos, unos animalitos que en pequeñas cantidades no son más que un ligero dolor de cabeza en grandes cantidades se convierten en la plaga más común de Europa. Podemos encontrar algo de información sobre el "microtus arvalis" nombre científico del topo campesino en la página de Meneses de Campos. Así que con estos antecedentes comenzamos la historia.

Por febrero grupos ecologistas se ponían en pie de guerra por la intención de la Junta de Castilla y León de utilizar un producto químico para eliminar una plaga de topillos en Palencia. Explicaban que estas plagas se producían de manera natural cada 4-6 años y que desaparecían cuando las condiciones climatológicas cambiaban.

El caso es que la Junta quería emplear la clorofacinona que ponía en riesgo a otras especies como la perdiz roja, las alondras, las calandrias, las avutardas y los patos, e incluso podía tener riesgo para los seres humanos. Según los colectivos naturalistas, este veneno además podía afectar a rapaces, garzas o cigüeñas que precisamente podrían paliar los efectos de las plagas puesto que se alimentan de estos animalillos.

Finalmente la Junta utilizó el veneno, que distribuyo por Palencia, rociándolo en grandes cantidades. Y en Abril los grupos ecologistas tenían en sus manos análisis de aves y liebres muertos a miles y con trazas de la clorofacinona. Por esta razón denunciaron a la Junta de Castilla y León por un delito contra el Medio Ambiente y es que, como venían anunciando, era un método que afectaría a otras especies.

A mediados de Mayo y ya en Junio, a pesar de los venenos que sí habían afectado a otros animales, el problema localizado en Palencia se había extendido por toda Castilla y León. Afectaba los campos de labor donde los cultivos se han podido ver afectados hasta en un 80%. El secano se da por perdido pero temen también por la patata y la remolacha que podría producir mayores perdidas económicas.


A finales de Junio se habla de 500 millones de topillos afectando más de 200 pueblos. Los campesinos tendrán que superar pérdidas millonarias, pero el resto de ciudadanos se tienen que enfrentar a graves riesgos para su salud, puesto que los topillos han inundado literalmente los suministros de agua. Como podemos ver en estas imágenes, con unos segundos ya nos llevamos una idea del problema.



Ahora algunos agricultores se quejan de que la Junta no ha hecho nada y de los ecologistas que han sido unos “exagerados”. Desde COAG y Asaja se piden soluciones, como es lógico.

Y yo me pregunto, ¿Cuál sería la solución para que tanto agricultores, miembros de la Junta y ecologistas pudiesen solucionar el problema?